Entrevistas a Osky (Parte 2)
Entrevistas a Osky (Parte 2)
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Un codazo en contra
A Ustari lo iban a citar para el choque con Croacia pero un esguince en el codo lo dejó out hasta de Quilmes. "La lesión me prohibió estar en la Selección", confió
Tenía la misma expresión de dolor que el sábado al abandonar el Cilindro después de ganar el clásico. Y su rostro desencajado era el calco del que tenía antes de hacerse las placas que descartaban una fractura. Aunque, al menos, en la mañana soleada de Domínico se mofaba un poco más de su inoportuna malaria: "No me gusta saludar con la izquierda, pero no me queda otra". Es que la inflamación en el codo derecho del arquero de Independiente ayer seguía siendo evidente, pese a que se esperaba lo contrario. Y la mufa, también. Sin embargo, eso no le impidió mostrarse cortés como siempre, pero... La procesión va por dentro, dicen. Y es lógico. A Oscar Ustari el esguince que sufrió a los 10'' del clásico con Racing lo dejó con las manos totalmente vacías. Se sabía que no atajaría ante Quilmes porque era obvia su citación para el amistoso que Argentina disputará el miércoles ante Croacia, pero no imaginaba que la convocatoria para la Mayor iba a quedar trunca.
—Contento por el 2-0, pero a la vez triste por lo del codo, ¿no?
—La verdad, nos vino bien esta victoria, pero esto es corto. Hay que tratar de disfrutarlo y también pensar en Quilmes... Y sí, la lesión me prohibió estar en la Selección, pero son cosas del fútbol... Ahora, así como puse voluntad para jugar, tengo que tratar de mantenerla para recuperarme.
—¿Cómo te lastimaste?
—Fue un movimiento en falso. Se me fue el cuerpo para adelante y me quedó el brazo apoyado en el suelo. Eso me produjo un esguince fuerte en el codo... Tenía un dolor terrible y, cuando me tocaba sacar con la mano, la tiraba al piso y hacía el saque con el pie.
—Hasta pensaron que te habías fracturado, ¿no?
—Me asusté porque cuando terminó el primer tiempo estaba muy dolorido y me había bajado la presión, pero si hubiese sido una fractura no habría podido volver a jugar. Además era un partido en el que quería estar sí o sí.
—¿Sabés cuánto te va a demandar la recuperación?
—No sé, espero que sea pronto. Me levanté con el mismo dolor que anoche (por el sábado), así que mucho no mejoré. Tengo que tener paciencia y hacer todo lo que diga el médico.
—De todas maneras, ¿te seguís ilusionando con la Selección?
—Me ilusiono con tener continuidad y seguir trabajando como corresponde en el club, para luego pensar en cosas mayores. Si me va bien acá, después son más grandes las chances... Lamentablemente, tocó que sea así, pero no quiero pensar mucho ni darme manija porque me pone bastante mal. En el clásico, se dio todo a favor de Independiente: desde mi lugar hice un trabajo bastante bueno y, para terminar, el cierre era ser citado, pero...
—¿Pensabas que te podías perder el partido de la Selección?
—Era un clásico aunque, sea el rival que sea, termino lo que empiezo. Después, hay tiempo para preocuparse por lo que vendrá.
—¿Llamaron de AFA para preguntarte cómo estabas?
—Sí, estuve comunicado con la gente de la Selección y, bueno, nada... Dijeron que trate de tranquilizarme con este tema
Ustari: "Aun soy inexperto"
Habla pausado, mantiene una paz interior absoluta, hace de la palabra ''tranquilo'' su vocablo favorito... Oscar Ustari no se acostumbra al barullo porteño que lo separa 525 kilómetros de América, un pueblo bonaerense de 20.000 habitantes, de donde partió en el 2002 para ser arquero de Independiente. "Hasta mi departamento en un edificio de 13 pisos en Avellaneda me parece inmenso", cuenta. A punto de almorzar con un grupo de amigos que "ellos saben bien quiénes son, no hace falta nombrarlos", el pibe de 19 años que el miércoles debutó por Bernardo Leyenda debajo de los tres palos rojos, conversa con Olé. "A la tarde voy a ir al gimnasio. Se viene el veranito, ¿viste? Si bien yo no me saco la remera, me gusta cuidar la imagen", avisa. "¿Hacer unas fotos? No, no soy modelo. Me hacen sentir incómodo. Yo me visto de jugador de fútbol", se avergüenza.
—¿El arco de Independiente también es inmenso?
—No, ningún arco lo es. Ni el de la Selección. Pero son sentimientos y responsabilidades diferentes. Haber debutado lo ubico entre mis logros más grandes, al lado de las citaciones al Juvenil (fue campeón sudamericano Sub 17 y Mundial Sub 20) y a la Mayor (fue dos veces suplente). Ojalá haya sido el primero de una larga serie.
—¿Ya te despertaste?
—Estoy tranquilo y muy, muy contento porque se me dio atajar en Primera. Lo más importante fue que sumamos tres puntos. Después, soy un habitante normal, que se acostó a la una, se levantó a las 10, que no volvió a ver el partido ni compró los diarios.
—¿Cómo te enteraste de que ibas a atajar contra Newell's?
—Oficialmente, la tarde antes del partido. Aunque en el táctico del martes sospeché algo porque Falcioni me paró como titular y el equipo que pone ahí es el que va a salir de entrada. Y me sorprendió un poco porque había muy corto tiempo de trabajo entre el partido de River y el de Newell's y no me imaginaba un cambio.
—¿Te sorprendió que haya comenzado atajando Leyenda?
—No, para nada. Aparte aún soy inexperto. Sabía que si Bernardo arrancaba de titular en el Apertura, a mí me iba ayudar mirarlo y aprender cómo se mueve. Me gusta su personalidad y carácter. Tuvo todo mi apoyo. Como yo lo tuve de él. Me amargan las cosas injustas que se dijeron, porque así como se equivocó Ley, se pudo haber equivocado otro compañero. O yo mismo.
—¿Qué te pidió el técnico?
—Que sea un arquero sobrio, que trate de estar tranquilo. Que demuestre lo que sé. Yo sabía que tenía que tratar de no ser un problema y sumar para el equipo.
—Y encima quedaste en cero.
—Lo importante es que ganamos y seguimos arriba. En la entrada en calor estaba ansioso, no nervioso. Después me sentí seguro.
—¿La pelota más difícil?
—Me sorprendió el remate de Ortega porque venía con la marca y no pensé que iba a patear desde esa distancia. La saqué por arriba. Todavía estábamos 1-0. Y un gol nos hubiera cambiado todo.
—La gente coreó tu nombre, incluso antes que el del mimado Agüero. ¿Qué sentiste?
—Me sorprendió un apoyo tan inmediato. Me dio una tranquilidad importante que a los 19 años es difícil. Esto es largo y lo disfruto mientras sigo trabajando. No hay que subirse arriba del podio.
Ustari: "No me conformo con un partido como ese"
Oscar Ustari vuelve a enfrentar a Boca, el rival ante el que se lució en el Apertura. Sin embargo, el arquero dice que esa actuación no le hace sombra y va por más...
—¿Cómo se ve este Independiente desde el arco, tu lugar en el mundo?
—(Se entusiasma) Fue increíble lo que hicimos en el 2-1 frente a River. Corrimos, tuvimos buen fútbol... Ojo, estos partidos dicen y no dicen nada. Necesitamos jugar así por los porotos. Si lo logramos, seguro que se pueden pelear cosas importantes.
—¿Qué es lo que ves desde adentro que te gusta?
—Que fuimos muy compactos en todas las líneas. En estos partidos tenés un margen de error, pero con River fue de muy poco. Esperemos seguir por esa senda.
—¿Ser compactos es la clave?
—Creo que sí. El campeonato pasado ''el partido'' fue contra Vélez (1-0 por la 14 fecha del Apertura), donde se hizo un trabajo extraordinario adentro de la cancha. Hay que jugar las 19 fechas como lo hicimos ante Vélez. Sería bárbaro (se relame). El desgaste físico seguramente va a ser interesante, pero estamos preparados para eso. Si damos con esa tecla, seguramente vamos a andar bien.
—Esta noche Boca también pone lo mejor. ¿Eso es bueno?
—Para mí, sí. Aparte, sean los jugadores titulares o no, sabemos lo que representa Boca. Los partidos de verano sirven porque uno está tratando de ganarse un lugar entre los once. Pero lo importante es cuando los porotos estén en juego, el campeonato. Ahí es donde el jugador gana prestigio.
—¿El prestigio lo ganaste justo con Boca y por los puntos?
—Necesitaba un partido así, de esa responsabilidad. Los clásicos son especiales: contra un grande y con la cancha llena te podés medir. Como frente a Racing. Son duelos aparte y si andás bien, tomás confianza y así hacés que tus compañeros también te tengan confianza.
—¿Ese fue tu mejor partido?
—No me conformo con un partido como ése. Aunque fue lindo, que lo disfruté y, gracias a Dios, pude hacer bien mi trabajo.
—Y, ¿cómo sería para vos el partido perfecto?
—¿El partido perfecto? (sonríe) Que los once anden bien. Que los que entren estén con las mismas ganas que los que arrancan desde el comienzo. Y que ganemos. ¿Ya te pido mucho si es un clásico? Je. Un ejemplo de un partido perfecto fue contra Vélez y en el 4 a 0 a Racing.
—¿En lo personal fue Boca?
—No, porque perdimos. Y me hicieron dos goles. No me gusta hablar del mi, sino de nosotros. Las estrellas están en el cielo y yo no quiero ser figura porque quiere decir que a Independiente le llegaron varias veces. Puedo medirme, decir si anduve bien o no o si me equivoqué en esto o aquello. Para mí, lo importante es que funcione bien todo el equipo.
—¿Enfrentan al que hoy es el mejor equipo del país?
—Hay excelentes equipos, pero yo busco que el mío sea el mejor. Quiero que Independiente vuelva a estar donde se merece. El último campeonato, a pesar de los altibajos, siempre nos mantuvimos entre los cuatro primeros. La preparación física que tenemos es buena. Y las ganas y el excelente plantel que hay hacen que se sueñe más de lo debido. Si el equipo está bien, después todos somos unas fieras.
Oscar Ustari: "Los partidos los termino muy bien"
Ustari habla del conflicto Independiente-Selección. Dice que le vino bien seguir entrenándose en su club, que sigue con la recuperación, pero no quiere polémicas.
—¿Por qué el silencio?
—Fue mi decisión. Necesitaba que me la respeten y también un poco de calma. Se habló demasiado de la Selección, de la lesión, de lo que había pasado y creo que hay gente que debe ponerse en el lugar del jugador, como lo han hecho los médicos. Eso me deja tranquilo y me permite meterme de lleno en la recuperación. Por eso preferí dejar el tema y pensar en los trabajos de la semana.
—¿Y cómo está la rodilla?
—Bien, gracias a Dios. Vengo trabajando bien, los partidos los termino muy bien. Estoy contento, la recuperación no es en vano.
—¿Te afectó el tironeo?
—Es feo, por ahí se dijo más de lo debido. Estaba tranquilo y sabía lo que tenía. No me afectó para nada y, dentro de lo posible, trataba de estar tranquilo. Cuando tuve que parar, le puse la misma voluntad que cuando estoy bien.
—¿Sentiste que nadie pensaba en vos?
—Era medio complicado. El cuerpo técnico de la Selección como el de Independiente pensaron en mí en todo momento. Si no, no habría existido esa preocupación. Igual, lo complicado fue que se dijeron muchas cosas y, quisieras o no, me sentí en el medio. Es mi perfil: no me gusta estar en boca de los demás y fue una semana bastante dura.
—¿Y qué pensás de lo que pasó? ¿Estuvo bien?
—Si fue así, habrá sido lo correcto. Decidieron por mí, tratando de que la lesión no se agravara y se curara pronto. Igual, lo que está pasando es lo que me conviene a mí ahora: estar tranquilo acá, terminar de hacer la recuperación, pero bien. Sin problemas.
—¿Te resta chances?
—No fue mi decisión, sino algo que acordaron los médicos. Si me tiene que tocar ahora, mejor y, si no, seguiré trabajando. No es que esté siempre pensando en el Mundial: pienso en mi futuro. Tengo que practicar muy bien y tomar los partidos como una final. Si hacés un buen papel, puede existir la chance de una citación. Y si no es ahora, hay cosas más importantes: la salud. Y, ahí, me fastidió no poder entrenarme de manera normal.
—¿Y por qué dejaste de ir a entrenarte a Ezeiza?
—Hablé con Hugo (Tocalli) y él acordó con el club que estuviera más tiempo en Independiente y que aprovechara para terminar la recuperación acá. Me siento contento. Ya vendrá una próxima citación. Siempre querés estar con la Selección, obvio, pero soy chico y ahora tengo que tratar de entrenarme bien en la semana para llegar el domingo, y así sucesivamente.
Oscar Ustari: "Ser el tercer arquero seria un sueƱo"
El pibe de Independiente siempre se hace camino al atajar. De perfil bajo, sereno, pero con alto nivel, sabe que se lo conoce bien y aspira a meter un sartenazo en la lista de Alemania.
El tercer turno de práctica terminó y con él una jornada bastante dura, como todas. Oscar Ustari está cansado, su cara no lo puede disimular, pero se muestra dispuesto a la charla con Olé. Eso sí, la relajante ducha previa a la cena deberá esperar un poquito. Atrás quedó ya la catarata de autógrafos que firmó en la puerta del hotel Amerian y su ingreso al lobby con ese andar tranquilo, pero seguro. Y tiene por qué sentirse confiado: tras un período en el que era más conocido por su desempeño en los seleccionados juveniles que por su labor en el club, el chico de América, provincia de Buenos Aires, encontró a los 19 años lo que tanto quería: la titularidad en el arco de Independiente. Y más. Muchos comentan que José Pekerman considera llevarlo como tercer arquero para el Mundial de Alemania (en reemplazo de Germán Lux o Leo Franco). Pero él no se la cree: "Tengo grandes expectativas y esperanzas de seguir con esa continuidad en el arco de Independiente. Ahora se hace más difícil, porque es duro mantenerse. Por eso, trabajo para llegar bien al próximo torneo...".
—Muchos cambios juntos.
—Y sí, me pasaron cosas en cuanto a la Selección, mi debut en Independiente, el haber estado en el banco de Primera... Este último tiempo tuve bastante movimiento, pero ha dado sus frutos.
—Y los hinchas lo reconocen. No parás de firmar autógrafos.
—Sin ninguna duda. Por ahí, antes tenía otra libertad y ahora es complicado. Vengo del Interior y cuesta más, pero es parte del profesionalismo. Hay que hacerlo. A la gente hay que agradecerle.
—Ese profesionalismo incluye una pretemporada muy dura.
—Sí, pero después vamos a volar. Se notará. El torneo pasado, hubo partidos que empatamos o dimos vuelta un resultado gracias a la preparación física.
—¿Sos feliz con lo que hacés?
—Si mi familia está bien, soy feliz. Y ellos, gracias a Dios, lo están. Para mí, todo lo demás es pasajero. Si hay salud tenés que estar contento, porque pasa cada injusticia... Y uno, por suerte, puede caminar por la calle.
—Hace un tiempo se dijo que tenías un familiar enfermo y querías dejar el fútbol...
—Tuve un problemita con mi hermana, una descompostura, pero nada más. Se dijo cualquier cosa. Después, se comentó que había pedido permiso para irme... Nunca quise dejar el fútbol. Aparte, una vez que agarré continuidad... No sólo pierdo prestigio, sino cómo le explicás a la gente que no es que no querés jugar para el club... No sé de dónde salió. Me dejó desconcertado y no sabía qué hacer. No atiendo a la prensa porque es mi forma de ser. Me gusta cuidarme, ser precavido.
—También tenés autocrítica, como cuando te comiste el gol con Gimnasia (J).
—Sí, tuve gran parte de la culpa y no hago responsable a nadie. Pero ya lo comenté: en esa jugada (NdeR: tarda mucho en salir y Pochola Silva aprovecha) se pudo haber hecho un poco más.
—Justamente, el poco más que hiciste contra Boca, pero el equipo perdió feo.
—De última, hago mi trabajo. Tenés que tratar de aprovechar cuando te dan la oportunidad y cumplir. Cuando un compañero tira una pelota a la espalda y no llega, tenés que hacer lo posible para salvar al equipo. Es molesto eso de que si el arquero es figura es porque el equipo anduvo mal. Yo no soy estrella. Las estrellas están en el cielo y la figura debe ser el equipo, no una persona.
—Igual, te la bancaste.
—Era el partido que necesitaba. No sé si el mejor. A los 19 años debutaba contra Boca, en la Bombonera. Me sirvió porque me sentí muy tranquilo y les demostré a mis compañeros que doy confianza. Sin desmerecer a nadie, es Boca, salió campeón de todo, tiene historia...
—Y justo el Pocho Insúa te hizo uno de los goles.
—Cuando me metió el gol, nos cruzamos las miradas... Por un lado, él tenía todo eso adentro y lo quiso largar... Lo que más lamenté no fue el gol de Insúa, Palermo o equis jugador, sino que me los hicieron. El Pocho, conmigo, se portó de manera extraordinaria. Por eso, tiene merecido lo que le está pasando.
—Y lo que te pasa a vos, ¿también lo tenés merecido?
—(Piensa) Por ahí sí, por la constancia que le pongo, por el tiempo que pasé en la pensión, por estar lejos de mi familia y vivir un cumpleaños solo. Creo que de la única manera te das cuenta del reconocimiento es cuando salís a la calle y te dicen que estás haciendo las cosas bien.
—¿Extrañas mucho?
—Sí, amo a mi familia. Estoy enamorado de mi mamá y de mi hermana. Si me pudiera casar con mi mamá, lo haría. No conocería a otra persona. Vivo para ellos y lo que hago es por ellos. Me dieron educación y trato siempre de hacerlos quedar bien. Cambiar mi esencia sería faltarles el respeto.
—¿En América, 525 km al oeste de la Provincia, sos más famoso que el Intendente?
—El pueblo es (suspira). A mí me dicen, ¿por qué no te vas de vacaciones a otro lado? No, voy ahí, al campo, a pueblos vecinos. Allá hago de todo, desde ir a entrenarme o quedarme hasta tarde charlando con mis amigos o dando una vuelta. Tomamos mate, tocamos la guitarra, vamos al centro. Si quiero dormir de más, lo hago. Nadie te molesta, la gente es muy respetuosa. El día que deje el fútbol, vuelvo a América.
—¿La guitarra o el canto?
—¡No canto! Capaz que como cantante soy buen técnico de fútbol... Y con la guitarra, intento. Estoy aprendiendo. ¿Qué tema me sale bien? El arroz con leche, seguro. Se lo canto a mi hermana. No, no, creo que ninguna canción la toco bien. Le pongo ganas.
—¿Y cómo están las ganas y la expectativa para este 2006?
—Quiero terminar bien la pretemporada, más allá de que van a aparecer dolores y con ellos el fastidio, obviamente. Busco tratar de rendirle al equipo y que este año sea una vidriera para todos, y no para una persona. Quiero que Independiente gane prestigio para que vuelva a ser el de antes.
—Una vidriera para la Selección y para el Mundial.
—Todos me dicen: "Tenés que ir a la Selección". Pero también depende del trabajo que haga en este tiempo previo al Mundial. Si ando bien, voy a tener la chance de llegar a Alemania. Ahora, si sos del montón, el técnico se va a quedar con la gente que está. Eso es una obviedad. Pero recién tengo 19 años. Sería volar demasiado alto y me queda mucho por delante. Ya hice bastante hasta ahora. Obvio, no me conformo. Si tuviera la posibilidad de ser el tercero, sería un sueño y también una satisfacción para mi familia. Voy a tratar de hacer lo mejor para eso. Tengo un torneo por delante y me esforzaré al máximo.
—Tenés 35 partidos en las Selecciones Juveniles. Si José te da la chance, ¿a quién vas a tener presente, a quién le vas a agradecer por todo esto?
—A mis amigos, a la gente de América, que los amo, y... A dos grandes amigos que no están... (NdeR: Lucas y Emiliano Molina) Yo tengo ventaja: cuando atajo, somos tres. Entonces, simplemente, contra Boca anduve bien porque tenía dos angelitos a los costados que me ayudaban... Los extraño mucho, demasiado... Soy de llorar, de arrancarme los pelos y algunas veces no entiendo cuando alguien no quiere entrenarse. ¡Y está en la tierra..! A mí se me hace muy difícil. No soy de ir a las misas por ellos, ni nada, ni ver a los padres porque me destroza y estoy meses y meses dándome la cabeza contra la pared porque no sé por qué les tocó a ellos. Para mí, eran como hermanos. Cuando le busco el lado positivo, pienso que Dios necesitaba dos angelitos y por eso se los llevó. No hay otra.
Ustari: "Hay tiempo para corregir"
Los hinchas corean su nombre cada vez que sale a la cancha. Después de varias buenas actuaciones se convirtió en uno de los preferidos de la gente. No es casualidad. Oscar Ustari es del riñón del club y tiene muchas chances de ser el representante de Independiente en la Selección Argentina que jugará en el Mundial de Alemania. Y que por ahora, piensa en su club...
—¿Cómo viviste el debut en el Clausura?
—Hubiese estado mejor empezar con el pie derecho. Lo importante es que no se perdió y hay tiempo para seguir corrigiendo cosas.
—¿Creés que son otro equipo cuando no aparece Agüero?
—No sé. Ayer escuché que éramos "Agüero y diez más". Cuando (Rodrigo) Palacio estaba en Banfield decían lo mismo. Se fue a Boca y Banfield, con otros chicos, tuvo continuidad y hoy es lo que todos sabemos. Ayer al Kun lo marcaron bien, y en general, Independiente no jugó bien.
—Justamente Agüero y Palacio son jugadores que sigue Pekerman. ¿Recibiste algún llamado desde la Selección?
—No todavía. Se comentó algo de una posible convocatoria, pero por ahora mi laburo está en Independiente. Ojalá se me dé esa oportunidad.
—¿Cómo te manejás ante esta situación?
—Con serenidad. Sigo con el pensamiento de que hay mucho para aprender todavía. Creo que si me llegan a convocar, sería una linda forma de reconocer el trabajo que vengo haciendo.
—¿Cómo ves el nivel de los arqueros argentinos?
—Muy bueno. Hay excelentes arqueros. Sin dudas que si uno quiere tener un lugar el Mundial, hay
que trabajar bastante.
—Volviendo a Independiente, ¿en Córdoba tienen que sumar de a tres como sea?
—Ojalá se pudiera sumar todos los partidos de a tres, pero este torneo tiene partidos cada tres días y el que menos se equivoque va a tener más chances de pelear.




